VAC├ŹO FIGURADO
Un proyecto de Emilio Gañán

Duraci├│n: 15 de Mayo / 30 Agosto de 2009
Comisario: Javier Rubio Nomblot

Autor(es): Emilio Gañán

“Vacío figurado” representa la primera gran incursión del pintor geométrico Emilio Gañán en territorio escultórico. Sin embargo “Vacío figurado” es, más que una escultura, un desarrollo en el espacio de lo que todo plano encierra; una evocación no exenta de poesía de aquellas reglas, convenciones y trampas que en sí mismas constituyen la esencia de los sistemas pictóricos de representación y que son el argumento de su propia pintura.

Las formas ambiguas, que el artista ha pintado directamente sobre las paredes de la sala,  interactúan –complicando y completando su lectura- con la gran escultura creada específicamente para el espacio del museo: una estructura metálica de aproximadamente catorce metros de longitud por cinco de altura que reproduce las líneas, ángulos y colores característicos de los cuadros del artista y cuyo argumento son, precisamente, esas relaciones e interpretaciones basadas en la distancia y el tamaño de los objetos que la perspectiva cónica sistematiza, y que racionalizan y jerarquizan, acaso en exceso, nuestra visión del mundo.

Esta pieza de apariencia sencilla es el resultado de un proceso largo y complejo. En “Vacío Figurado” se concitan tanto las impresiones recogidas por el artista durante su estancia en la Academia de España en Roma –por ejemplo, la famosa Galería de la Perspectiva de Borromini, cuya forma de pirámide truncada se evoca claramente- como la influencia del primer minimalismo en su obra pictórica –en este caso, muy claramente también, las Estructuras Modulares de Sol Lewitt de principios de los sesenta-. Y si su pintura se ha caracterizado siempre por la sugerencia de espacios ambiguos, en los que la ilusión perspectiva aparecía sutilmente negada, esta escultura habitable opera en sentido inverso, como si se tratara de una máquina de generar composiciones planas. Cuando nos movemos en su interior, las paredes –en las que por lo demás figura una mise en abyme de la propia escultura- nos devuelven infinitas combinaciones y sugieren espacios que recorremos con la mirada y con la mente.

Si la perspectiva no sólo es el sistema por excelencia de representación del mundo, sino también, una forma de entenderlo y jerarquizarlo, su disolución, en los sutiles juegos y en las paradojas que se escenifican en la obra de Emilio Gañán, sitúa también al espectador frente a un espacio ajeno a esa visión unifocal y jerárquica.